La Akedá y el infanticídio

Por: Dr. Itzhak Calafi

Bereshit 22:2: Y le dijo (D-s): “Toma ahora a tu hijo Yitzhak, tu hijo, tu único, a quien amas, y vete a la tierra de Moriyá y ofrécelo allí en holocausto sobre una de las montañas que te indicará”.

Abraham creyó en un único D-s.. Nuestro patriarca inicialmente empezó a creer en un D-s creador, y luego en que este D-s también era un D-s personal, el Universo tenía un Amo Supremo que todo lo gobierna, y que fija las leyes de la naturaleza y de todo cuanto existe. Abraham fue elegido por el Eterno, no por un “capricho” divino, sino que fue el esfuerzo personal, perseverante y obstinado con el que buscó la verdad, y la fidelidad absoluta con la que sirvió a D-s, lo que le hizo merecedor de la Palabra Divina tras largos años de tribulaciones y abnegación. Esta Palabra fue sólo la respuesta al amor ardiente que inundaba su corazón: “La chispa de abajo hizo brotar la llama de arriba” (Bahiá: Deber de corazones XIV), como explica Rab E. Munk[1].

El Eterno le prometerá a Abraham que será padre de multitudes, y su descendencia poseerá Eretz, [2] y que este Pacto [Berit Milá], Pacto Eterno entre D-s  y Abraham y su descendencia[3],  será confirmado con Yitzhak, hijo de Abraham y de Saráh[4], ambos ya entrados en años, y ella ya habiendo cesado de tener regla como las mujeres[5]. D-s le asegura a Abraham que su simiente habrá de ser un pueblo grande y poderoso y serán bendecidos por su causa todos los pueblos de la tierra, en la descendencia de Abraham-Yitzhak.[6] Abraham en su ancianidad tuvo a su hijo Yitzhak, nacido de Saráh, que lo circuncidará a los ocho días de edad[7] como se lo prescribió Elo-him.

Tiempo después, D-s sometió a prueba a Abraham[8] y le pide que tome a su hijo, su único hijo a quien ama, a Yitzhak, y que vaya a la tierra de Moriyá y lo ofrezca como holocausto.

Abraham sabe que las bendiciones prometidas por el Eterno serán en Yitzhak y en la descendencia de este, que la posesión de Eretz será para la descendencia de su hijo y del de Saráh, Yitzhak, y que las naciones serán benditas en su simiente. El mismo D-s que le bendijo y le aseguró esto, ahora le pide que sacrifique a su hijo Yitzhak. Abraham no duda ante tal aparente despropósito y se desplaza durante tres días de camino al lugar de la inmolación[9].

Cuando está apunto de inmolar a Yitzhak, el emisario del Eterno le llama y le ordena que no extienda su mano contra el niño y no le haga nada, y le dirá a Abraham que es temerosode D-s, pues no le ha negado ni a su hijo, a su único hijo.[10]

 

Infanticidio

En la historia de la humanidad el infanticidio, -el asesinato de los hijos- ha sido un medio habitual de control de la natalidad en todas las culturas, y en todas las religiones el sacrifico de los hijos y de los niños ha “servido” para aplacar la ira de los dioses, o para conseguir mejores cosechas o vencer en el campo de batalla al enemigo, o para frenar epidemias. En todas las culturas y religiones, excepto en el judaísmo, -habiendo pasado del judaísmo al cristianismo y al Islam esta prohibición, pero con algunas excepciones de las que más adelante se tratarán- .

Se calcula que el 50 por ciento de los neonatos de sexo femenino fueron asesinados por sus padres en el paleolítico[11], y entre el 15-20 por ciento de neonatos de sexo masculino[12] Se han encontrado esqueletos de niños sacrificados en el Egipto de los años 950-720 antes de la EC. En Cartago se sacrificaron grandes cantidades de niños. Los fenicios, cananitas, moabitas, sevarfaim tenían la costumbre religiosa de sacrificar sus primogénitos a los dioses. Los sirios sacrificaron niños a Júpiter y a Juno. Plutarco (46-120 EC) describe los sacrificios de niños en la Antigua Roma. Cleitarco (siglo III a EC), uno de los historiadores de Alejandro Magno, describió a los infantes rodar dentro del flameante altar sacrificialEl expósito de los recién nacidos se practicaba extensamente en Grecia y Roma. El judío Filón de Alejandría fue el primer filósofo en pronunciarse en contra de ello en Roma.[13] En algunos períodos de la historia de Roma era tradicional que el recién nacido fuera traído al pater familias, el patriarca familiar, quien decidía si el niño iba a mantenerse y a criarse, o si sería dejado a morir por expósito y devorado por las fieras. Las Doce Tablas de la Ley Romana le obligaban a matar al niño que naciera deforme. Una carta de un ciudadano romano a su esposa, fechada en el siglo I aEC, muestra la como era visto el infanticidio: “Has de saber que sigo en Alejandría. […] Te pido y ruego que te hagas de buen cargo de nuestro hijo bebé, y tan pronto como reciba el pago te lo enviaré. Si das a luz [antes de que regrese a casa], si es varón, mantenlo; si es una niña, deséchala.”[14]El historiador Tácito consideraba extraño, exótico, y raro que “los judíos consideran un crimen matar a cualquier bebé”[15] lo que corroboró Josefo, que escribió “D-s e prohíbe a las mujeres causar aborto de lo que se ha engendrado, o destruirlo más tarde”.[16]

En Rusia, los campesinos sacrificaban a sus hijos al dios pagano Perun. Aunque las leyes eclesiásticas cristianas prohibían el infanticidio, solía practicarse. Algunos habitantes de las zonas rurales tiraban a sus hijos a los puercos. En la Rusia medieval las leyes seculares no trataban con lo que, a ojos de la iglesia, era un crimen. En Kamchatka, a los bebés se les mataba y tiraban el cadáver a los perros salvajes[17]. El explorador norteamericano George Kennan señaló que entre los Koryaks, un pueblo Mongoloide de Siberia del noreste, el infanticidio aún era común en el siglo XIX. Uno de los gemelos siempre era sacrificado[18].Los svans, un grupo étnico de Georgia, mataban a las neonatos hembras por medio de llenarles la boca con ceniza caliente.[19]

La sociedad china promovía el feminicidio. El filósofo Han Fei, un miembro de la aristocracia gobernante del siglo III aEC, quien desarrolló una escuela de leyes, escribió: “Respecto a los niños, un padre y madre, cuando producen un niño se felicitan uno con el otro, pero si producen una niña le dan muerte”.[20] Tanto para los Hakka como en Yunnan, Anhwei, Szechwan, Jiangxi y Fujian un método de matar al neonato era ponerla en una cubeta de agua fría, a la cual llamaban “agua de bebés”.[21] En China todavía el infanticidio es una práctica habitual como control de natalidad.[22]

En Japón la palabra del lenguaje popular que se empleaba por infanticidio solía ser “mabiki”, que significa cortar las plantas de un jardín tupido. Se calcula que a un 40 por ciento de los neonatos se les mataba en Kyushu.[23] Un método típico en Japón era asfixiar con papel mojado al bebé cubriendo su boca y nariz. El mabiki persistió en el siglo XIX y a inicios del siglo XX.[24] El infanticidio de bebés hembras fue sistemático en los Rajputs feudales en la India, [25] y también el Pakistán, lo que fue proscrito por los colonizadores británicos.[26] En la pre islámica península de Arabia se enterraba a las recién nacidas bajo la arena, lo que fue proscrito por el Corán. El infanticidio era una práctica muy habitual en África, Oceanía y América que se realizaba a través de la decapitación, estrangulación, quema, enterramiento en vivo, asesinato a bastonazos, en crímenes rituales. Especial “predilección” tenían por los gemelos, que normalmente eran asesinados, y muchas veces también sus madres.[27]

El objetivo del infanticidio y del crimen ritual era el control de la natalidad, debido a la pobreza y falta de sustento; también para aplacar las iras de los dioses cuando el hombre se sentía caer en desgracia, así como para regar el campo con la sangre del bebé y tener mejores cosechas, y como regalo a los dioses por victorias militares o para conseguirlas.

El cristianismo y el Islam prohibirán el infanticidio, por lo que su práctica se ha ido prohibiendo en gran número de países, aunque en el cristianismo toda su teología girará sobre el sacrificio de un ser humano (Yeshu) elevado al altar de la divinidad como medio para la redención y salvación de la humanidad. En la mitología cristiana, sincretismo con el mitraísmo, la crucifixión romana de Yeshu será “el sacrifico expiatorio que redimirá a la humanidad”[28]. En el mundo de los islamistas es habitual el culto al martirio, y el deseo de ver a los hijos como shahids, como islamikazes, que se auto inmolan para agradar a Alá al morir asesinando a aquellos que consideran “infieles”. Los estudios de Harris y William Divale sobre la relación entre infanticidio femenino y la guerra sugieren que existen amplios efectos negativos. La práctica del infanticidio se ha observado en muchas especies animales, desde insectos, peces, anfibios, aves y aún mamíferos, siendo perpetrado tanto por machos como por hembras.[29]

 

Amor por la vida

Abraham era muy rico[30],  no tuvo hijos hasta la vejez, y lo que más deseaba era tener descendencia, [31] D-s le bendice y se la dará. En ningún momento es Abraham el que quiere sacrificar a su hijo Yitzhak, ni lo necesita como control de natalidad, siendo él anciano sin hijos de su esposa Saráh, estéril, ni por motivos económicos, siendo él rico, ni para aplacar la ira de Aquel que le bendijo. Abraham estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo Yitzhak por haber recibido esta orden. El temeroso del Eterno, obediente Abraham recibirá la bendición que su descendencia crecerá, como las estrellas de los cielos y la arena de las orillas del mar, y poseerán Eretz, y por su simiente serán bendecidas las naciones de la tierra, puesto que Abraham obedeció el mandato divino.[32]

 

La Torá afirma que los hijos son heredad del Eterno, el fruto del seno es una recompensa[33]  y que los hijos de los hijos son la corona de los ancianos, y la gloria de los hijos son sus padres. [34] La Torá protegerá totalmente a los hijos y prohibirá el infanticidio, sancionando con la pena capital al que sacrificare a su/s hijo/s, sea el progenitor yehudí, o no yehudí.[35]

 

El judaísmo concede a la vida el valor máximo, y todo aquello que atente contra esta, está prohibido. Por eso los judíos cuando brindamos, decimos, L´Jaim [por la vida]

Todavía falta mucho para implementar este pensamiento a nivel mundial.

 


 

[1]La voz de la Torah. Comentarios de Bereshit. Rabino E. Munk págs. 227-229

[2] Bereshit 17:4-8

[3] Bereshit 17:13-14

[4] Bereshit 17:19 y 21

[5] Bereshit 18:11

[6] Bereshit 18:18

[7] Bereshit 21:2-4

[8] Bereshit 22:1-2

[9] Bereshit 22:3-10

[10] Bereshit 22:11-12

[11]  Hoffer, Peter; N.E.H. Hull (1981).  Murdering Mothers: Infanticide in England and America, 1558-1803. NY: New York University Press. pp. 3.

[12] Some predictions for the Pleistocene based on equilibrium systems among recent hunter gatherers», Man the Hunter, Aldine Publishing Co., 1986, pp. 239.

[13]  Philo (1950). The Special Laws. Cambridge: Harvard University Press. pp. III, XX.117, Volume VII, pp. 118, 551, 549.

[14] Papyrus Oxyrhynchus 744, Life in Egypt Under Roman Rule, Oxford: Oxford University Press, 1985, pp. 54.

[15] Tacitus (1931). The Histories. London: William Heinemann. pp. Volume II, 183

[16] Josephus (1976). The Works of Flavius Josephus, “Against Apion”. Cambridge: Harvard University Press. pp. II.25, p. 597

[17] McLennan, J.F. (1886). Studies in Ancient History, The Second Series. NY: Macmillan & Co., Ltd.

[18] Kennan, George (1986 [originalmente publicado en 1871]). Tent Life in Siberia. NY: Gibbs Smith.

[19] McLennan, J.F. (1886). Studies in Ancient History, The Second Series. NY: Macmillan & Co., Ltd.

[20] Yu-Lan, Fung (1952). A History of Chinese Philosophy. Princeton: Princeton University Press. pp. 327

[21] Yao, Esther S. Lee (1983). Chinese Women: Past and Present. Mesquite: Ide House. pp. 75.

[22]http://www.elpais.com/articulo/sociedad/CHINA/Nuevas/denuncias/infanticidios/femeninos/China/elpepisoc/19820714elpepisoc_10/Tes

http://guiactual.guiadelmundo.org.uy/informes/informe_44.htm

http://www.entretodas.net/2005/05/16/china-la-politica-del-hijo-unico-el-reportaje-de-abigail-haworth/

[23]Kushe, Helga; Peter Singer (1985). Should the Baby Live?. Oxford: Oxford University Press. pp. 106

[24] Shiono, Hiroshi; Atoyo Maya, Noriko Tabata, Masataka Fujiwara, Jun-ich Azumi and Mashahiko Morita (1986). «Medicolegal aspects of infanticide in Hokkaido District, Japan». American Journal of Forensic Medicine and Pathology 7:  pp. 104. Vaux, Kenneth (1989). Birth Ethics. NY: Crossroad. pp. 12.

[25] Westermarck, Edward (1968). A Short History of Marriage. NY: Humanities Press. pp. Vol. III, 162.

[26] Panigrahi, Lalita (1972). British Social Policy and Female Infanticidein India. New Delhi: Munshiram Manoharlal. pp. 18.

Davies, Nigel (1981). Human Sacrifice. NY: William Morrow & Co. ISBN 0333223845.

[27]http://es.wikipedia.org/wiki/Infanticidio#cite_note-35

[28] Evangelio de Juan 3:16: Porque de tal manera amó D-s al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.

[29] Sugiyama, Y. (1965) On the social change of Hanuman langurs (Presbytis entellus) in their natural conditions. Primates 6:381-417.  Hoogland, J. L. (1985) Infanticide in Prairie Dogs: Lactating Females Kill Offspring of Close Kin Science 230:1037-1040

[30] Bereshit 13:1, 6, 20:14-16

[31] Bereshit 15:1-3

[32] Bereshit 22:16-18

[33] Tehilim 127:3-5

[34] Mishlei 17:6 

[35] Vayicrá 18:21 y Vayicrá 20:1-5

 

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